Para valorar un ahorro energético, primero separa qué parte de tu factura puede reducir realmente cada medida.
Energía y potencia no son lo mismo
La energía se mide en kWh. Es la cantidad de electricidad consumida durante un periodo. La potencia contratada se mide en kW y determina, junto a las condiciones de tu contrato, una parte fija o semirregulada del coste. Una instalación solar puede reducir los kWh comprados de la red, pero no hace desaparecer automáticamente el término de potencia.
Encuentra el precio variable
Una factura puede incluir precios por periodos horarios, ajustes, impuestos y servicios adicionales. Para nuestras calculadoras, usa un precio medio variable de la energía comprada por kWh. Si tienes varios periodos, puedes estimarlo dividiendo el coste variable de energía entre los kWh del mismo periodo. No dividas el total de la factura entre kWh si quieres aislar el ahorro de autoconsumo: mezclarías conceptos que podrían mantenerse.
Consumo anual y patrón horario
Para una instalación de placas, suma doce meses de kWh. Para afinar cuánto aprovechas directamente, consulta las curvas horarias que proporcionan muchos distribuidores o comercializadores. Nuestro perfil de consumo transforma un día representativo en una estimación de reparto durante horas de sol, con límites claramente indicados.
Compensación de excedentes
Si tienes autoconsumo con compensación, busca el precio al que tu contrato valora la energía vertida. No lo confundas con el precio al que compras energía. Además, revisa el límite de compensación de tu contrato y modalidad. La guía del IDAE sobre autoconsumo ofrece contexto para España.
La interpretación exacta de una factura puede variar entre contratos. Si un dato no está claro, solicita a tu comercializadora el desglose antes de introducirlo en una calculadora.