De vatios a euros: el cálculo
Un aparato de 1.000 W usado una hora consume 1 kWh. Para estimar un año, dividimos los vatios entre 1.000 y multiplicamos por las horas de uso de cada día y los días al año. Después aplicamos el precio variable por kWh. El mismo proceso se repite para el equipo eficiente y se compara la diferencia.
Este método funciona bien para aparatos con una potencia relativamente estable, como una resistencia encendida durante intervalos conocidos. Frigoríficos, bombas de calor y electrodomésticos con ciclos variables no consumen a su potencia nominal de forma continua. En esos casos, usa una medición o el consumo de la etiqueta energética. La Comisión Europea explica qué datos aporta la etiqueta.
¿Conviene sustituir un aparato que funciona?
La recuperación simple divide el precio del nuevo aparato entre el ahorro anual estimado de electricidad. No incluye reparaciones, vida útil, diferencias de prestaciones ni el valor ambiental de alargar la vida de un equipo. Si el modelo nuevo reemplaza una compra que ya ibas a realizar, compara la diferencia de precio entre los dos candidatos, no el coste total.