Una oferta solar solo se puede evaluar bien cuando conoces tu consumo, tu tejado y el alcance de la instalación.
1. Reúne un año de consumo
Suma los kWh de tus últimas doce facturas. Un solo mes puede ser engañoso por la calefacción, refrigeración o cambios de ocupación. Separa el precio variable por kWh del término de potencia, impuestos y otros cargos: una placa reduce sobre todo la energía que compras, pero no elimina necesariamente el resto de la factura.
Si tu distribuidora ofrece consumo horario, revisa cuándo se concentra. La electricidad que usas mientras las placas producen suele tener más valor económico que la que se vierte a la red. Puedes probar distintos repartos en nuestra herramienta de consumo horario.
2. Estima la producción de tu tejado
La potencia de los paneles se expresa en kWp. La energía producida se mide en kWh. Entre ambas hay una relación que depende de radiación local, inclinación, orientación, sombras y pérdidas. PVGIS, del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, permite hacer una primera simulación del emplazamiento.
Pide que cada instalador explique su previsión anual y las pérdidas que aplica. Un número alto de kWh no es automáticamente mejor si proviene de hipótesis optimistas.
3. Pide presupuestos comparables
Comprueba qué incluye el precio: paneles, inversor, estructura, protecciones, instalación eléctrica, legalización, monitorización, impuestos y garantías. Pregunta por el tratamiento de sombras y por el servicio posterior. Utiliza el comparador de presupuestos con un mismo consumo y una misma tarifa para las dos ofertas.
4. Valora por separado la batería
Una batería no crea electricidad; traslada parte de los excedentes a otro momento y tiene pérdidas. Su rentabilidad depende del precio de compra, de lo que podrías cobrar por el excedente y del consumo nocturno. Calcula primero la instalación sin batería y después la mejora adicional que aporta el almacenamiento.
5. Comprueba los trámites
Las modalidades de autoconsumo, compensación y procedimientos dependen del marco aplicable. La guía del IDAE explica los pasos generales en España. Verifica con tu instalador y comercializadora las condiciones vigentes para tu caso.