Compara sistemas de calefacción sobre el mismo calor entregado a la vivienda, no solo sobre el precio de un kWh de gas frente a uno de electricidad.
Empieza por la demanda térmica
La demanda útil es el calor que el hogar necesita para mantener el confort. Una caldera quema gas para producirlo, con pérdidas. Una bomba de calor usa electricidad para transportar calor del entorno y puede entregar varias unidades de calor por cada unidad eléctrica. El cociente entre calor entregado y electricidad consumida se expresa como COP en unas condiciones concretas, y como rendimiento estacional cuando se consideran distintas condiciones de funcionamiento.
El IDAE documenta que la prestación cambia con la temperatura exterior y la de impulsión, además del equipo y su dimensionamiento. Por eso conviene pedir una estimación para la vivienda y sus emisores, no trasladar sin más un dato de catálogo.
Calcula costes comparables
Para la caldera, divide la demanda útil entre su rendimiento estacional y multiplica por el precio variable del gas. Para aerotermia, divide la misma demanda entre el rendimiento estacional de la bomba y multiplica por el precio de electricidad. Nuestra calculadora de aerotermia y gas aplica esas fórmulas y muestra la diferencia anual.
No olvides la inversión y la obra
Una bomba de calor puede necesitar cambios en radiadores, suelo radiante, espacio exterior, instalación hidráulica o potencia eléctrica. La comparación económica debe incluir ofertas instaladas con el mismo alcance. Si la caldera actual funciona y no planeabas reemplazarla, no tiene sentido tratar su coste hipotético de reposición como un gasto inmediato.
Prueba varios precios futuros y rendimientos. El ahorro calculado es una referencia para conversar con un profesional, no una garantía de gasto.