La pregunta útil no es cuánto ahorran las placas con batería, sino cuánto ahorro adicional aporta la batería frente a las mismas placas sin ella.
La energía que se puede guardar
Una batería doméstica solo aprovecha excedentes solares que de otro modo no consumirías en ese momento. Si tu producción diurna apenas supera el consumo, habrá poco que almacenar. También tiene un límite de capacidad y potencia; comprar una batería grande no garantiza que se cargue todos los días.
La energía almacenada no se recupera íntegra. Parte se pierde al cargar y descargar. Por eso una comparación razonable resta esas pérdidas y también tiene en cuenta el dinero que habrías recibido por compensar el excedente.
El valor del kWh desplazado
Supón que una unidad de excedente podría compensarse a un precio bajo y que comprar una unidad por la noche cuesta más. Guardarla puede tener valor, pero hay que descontar las pérdidas. Si tu contrato compensa bien y tus consumos nocturnos son reducidos, el ahorro marginal puede ser pequeño.
En la comparación de placas y batería mostramos la factura estimada con placas, la factura al añadir batería y la diferencia entre ambas. La recuperación simple de la batería usa solo su coste adicional dividido por esa mejora anual.
Qué preguntar al instalador
- Capacidad útil y capacidad nominal: no son lo mismo.
- Rendimiento de ida y vuelta y garantía de ciclos.
- Potencia de carga y descarga; compatibilidad con el inversor.
- Coste instalado, mantenimiento y sustitución futura.
- Si ofrece respaldo en un corte de suministro y bajo qué condiciones.
Revisa además escenarios con menos producción o cambios de tarifa. La recuperación simple no equivale a una rentabilidad financiera completa y no incluye degradación ni sustituciones.